Sam Altman el Therian
Columna del 20 de febrero del 2026 en «Desobediente», transmitido por «La coyotera radio comunitaria»
Por Gibrán Octavio Zúñiga Urzúa
El psiquiatra Søren Dinesen Østergaard acuña en 2023 un término que no tendría su boom sino hasta 2 años después, “Psicosis del chatbot” conducta que se desarrolla por la convivencia con tecnologías de Inteligencia Artificial generativa, las cuales crean una estructura en la retroalimentación que pueden desencadenar delirios, paranoia y otros comportamientos en personas propensas a la psicosis. Es necesario resaltar que el término acuñado no es algo que se utilice para un diagnóstico o un diagnóstico en sí mismo, sino una explicación de algo que pasa de forma común por el uso de una herramienta.
Curiosamente, este término se hizo popular no por los efectos que tenía en la vida cotidiana de las personas, sino cuando Altman, CEO de OpenAI, cambia el modelo de ChatGPT en un afán por hacerlo más potente. Esta acción generó una varios descontentos debido al uso que se le daba a la tecnología, el cuál se dirige más hacia la simulación de las interacciones sociales en un umbral que abarca desde lo terapéutico hasta lo íntimo, y no necesariamente para la consulta.
Algo similar ocurre con el término Therian, cuya expresión se puede rastrear desde la antigüedad hasta 1901 en la obra “Los Sistemas Religiosos de China” de J.J.M. De Groot, en dónde el Terianismo corresponde a la creencia de transformación por parte de animales viejos a una forma humana. A inicios de los 90 se empieza a popularizar el término cómo una alternativa de licantropía y cómo una forma de hablar de identidades alternativas no humanas en algunos foros de internet aproximadamente en el 93.
En la actualidad se usa como una expresión o área de interés basada en la simulación de comportamientos animales, lo cual coincide con las comunidades de los 90, aunque apenas se ha popularizado en febrero del 2026, la expresión va mucho más allá. Entonces, ¿dónde está el debate? O mejor dicho ¿qué es lo que hace pertinente el abordaje de esta expresión identitaria y por qué no se había popularizado hasta ahora?
La circunstancia resuena mucho con la cultura “Emo” de inicios de siglo, en dónde un grupo de adolescentes se caracterizaban con una vestimenta en específico; se comportaban con una serie de acciones específicas; se relacionaban con protocolos específicos; y existan manuales y cursos de iniciación específicas, junto con algunas conductas de riesgo cómo las autolesiones, y en el mismo febrero del 26, a más de dos décadas de su popularización vemos a adultos de mediana edad caracterizarse con una estética específica para acudir al concierto de “My Chemical Romance”.
A este grupo de jóvenes, ahora adultos, también se les persiguió, se les ridiculizó y se les patologizó por las conductas y afinidades que presentaron. Y se observa una conducta repetida con los terian en un escenario igual o más complejo que a inicios de siglo, (es necesario resaltar que “My Chemical Romance” es resultado del 11 de septiembre de 2001) ante una realidad que parecería jamás favorecer a la juventud, y de la cuál se buscan puntos de fuga cómo ser “emo” o las películas del género de superhéroes también consecuencia del ataque a las torres gemelas.
El ver a adolescentes disfrazarse de animales y comportarse cómo ellos, me lleva una serie de cuestionamientos que se deben de abordar. En primer lugar, ¿Cuáles son las características actuales del mundo que hacen que las personas idealicen ser un animal en un ambiente dónde las normas cada vez son más estrictas y el cumplirlas les otorga un valor a las personas?. Además de pensar en ¿Quienes serían los referentes que se deben de tomar en cuenta si se busca una alternativa más normativa y agradable para el espacio social?, dicho sea de paso una expresión de este tipo no existe ni se crea para agradar al colectivo, todo lo contrario.
Por último, esto me recuerda a las posturas de Altman sobre el avance de la humanidad y su impulso a sus productos de OpenAI, entonces ¿Por qué la primera respuesta es patologizar lo que no entendemos y nos negamos a aceptar, a pesar que existen otras conductas con consecuencias de mayor impacto pero que están inmersas en la estructura de generación de capital?. Al final la Inteligencia Artificial se sigue utilizando cómo alternativa de terapia e incluso hay servicios que crean personajes a tu medida para tener relaciones íntimas, el sueño de Sam Altman, no es raro encontrar quienes tienen historias de pérdida con el cambio de versión de ChatGPT. Al final he leído muy poco, o casi nulo, sobre el análisis con vocabulario terapéutico de las conducta de Altman y el cómo su posible “psicosis” nos lleva a una psicosis colectiva.



