Margot Fonteyn: La leyenda inmortal que redefinió la danza clásica

Elegancia, precisión técnica, musicalidad exquisita y una pasión inquebrantable. Si tuviéramos que definir a Margot Fonteyn (1919-1991) con pocas palabras, estas serían las indicadas. Considerada una de las más grandes bailarinas del siglo XX, Fonteyn no solo fue la joya de la corona del ballet británico, sino una estrella internacional cuya gracia cautivó al mundo durante décadas.

En este artículo, exploramos la vida, carrera y el legado eterno de la mujer que se convirtió en prima ballerina assoluta. Nacida como Margaret Evelyn Hookham en Reigate, Surrey, comenzó sus clases de ballet a los cuatro años. Aunque estudió en Shanghái durante su juventud, regresó a Londres para unirse a la Sadler39 Wells School en 1934. Adoptando el apellido de su abuelo brasileño, Fontes, nació artísticamente Margot
Fonteyn. Su ascenso fue meteórico: comenzó como la «tercera copo de nieve a la izquierda» y pronto se convirtió en la bailarina principal del Sadler39 Wells Ballet (que más tarde se convertiría en el famoso Royal Ballet de Londres).

A diferencia de otras bailarinas de su tiempo, Fonteyn se caracterizaba por una naturalidad pasmosa. Su danza no parecía forzada; sus líneas eran puras y su musicalidad perfecta. Fue la musa del coreógrafo Frederick Ashton, quien creó para ella papeles icónicos en ballets como Ondine, Cenicienta y Daphnis et Chloé. Su interpretación de Giselle y de la Reina de los Cisnes en El Lago de los Cisnes es considerada la referencia absoluta del ballet clásico.

En 1962, a los 42 años, cuando muchos bailarines piensan en el retiro, Fonteyn comenzó la etapa más célebre de su carrera al asociarse con el joven y rebelde Rudolf Nureyev, quien acababa de desertar de la Unión Soviética. La química fue inmediata. Él traía juventud y fuerza salvaje; ella, madurez y refinamiento técnico. Juntos, Fonteyn y Nureyev redefinieron el ballet, convirtiendo sus funciones en eventos mundiales. Su versión de Romeo y Julieta de Kenneth MacMillan es historia viva de la danza.

En 1979, el Royal Ballet le otorgó el título honorífico de prima ballerina assoluta, una distinción rara vez concedida. Además, fue nombrada Dame Commander of the British Empire. Margot Fonteyn demostró que la carrera de una bailarina puede ser larga si se baila con el corazón y la mente. Se retiró a los 60 años, dejando un legado de gracia y dedicación que sigue inspirando a bailarines hoy en día.

3 Datos Curiosos sobre Margot Fonteyn

1. Su verdadera edad: Cuando comenzó a bailar con Nureyev, la prensa dudaba de que una bailarina de más de 40 años pudiera mantenerse al ritmo de un veinteañero. Ella demostró que la madurez artística superaba a la juventud.

2. Amor por el baile y la vida: Se casó con el diplomático panameño Roberto «Tito» Arias, y tras un atentado contra su esposo que lo dejó paralizado, ella bailó durante años para financiar sus cuidados médicos.

3. Panamá: Falleció en Ciudad de Panamá en 1991, donde reposan sus restos.

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