Reconocer y corregir, no serán tareas menores

Crónica de una mega marcha por el agua limpia

Por la mañana del 11 de octubre del 2026 a las 11 de la mañana, miles de personas del Área Metropolitana de Guadalajara empezaron a reunirse en la Glorieta de la Minerva para llevar a cabo la “Mega Marcha por el Agua Limpia”, una manifestación convocada por la ciudadanía en general. Personas de la tercera edad, familias e infancias fueron los primeros en formar los contingente, después estaba la ciudadanía en general y colectividades. 

El clima se mantuvo nublado, ya que por el pacifico llegaba el huracán Simón, lo cual mantuvo la ciudad con un clima fresco y aunque la amenaza de lluvia estaba presente no detuvo a los ciudadanos para marchar. Las vecinas y vecinos de las diferentes colonias del Área Metropolitana de Guadalajara comenzaron a concentrarse en la Glorieta de la Minerva. Los contingentes se comenzaron a organizar, para conservar seguras a las personas menores de edad, adultas mayores y familias asistentes. 

La movilización inició a las 11:30 de la mañana por avenida Lopez Mateos rumbo a Casa Jalisco, se observaron personas que iban disfrazadas, piñatas, carteles alusivos a las protestas, mascotas y con botellas de agua sucia para denunciar el propósito principal que tenía la marcha. Hubo ciudadanos de diferentes colonias del Área Metropolitana de Guadalajara  que compartieron testimonios con un desprecio y enojo hacia la irresponsabilidad de las autoridades correspondientes, pidiendo que se logre tener una solución ante esta situación. 

Mientras avanzaban los contingentes, se compartían experiencias sobre lo que les motivó a asistir a esta mega marcha: “Esto es un derecho y me preocupa esta situación porque en la casa tengo a mis papás y no quiero que se enfermen porque de verdad acá con la colonia del Colli, huele horrible” 

“El agua está saliendo literalmente, negra, decidí unirme porque no podemos quedarnos callados, ante tanta injusticia y tanta corrupción. ¡Ya basta! no nos merecemos esto y hoy me siento orgullosa de mi pueblo que hoy salgamos a las calles por algo que nos compete a todos.” 

“Espero que tengan sanciones los responsables de esta crisis, lo que están haciendo me parece un parche donde quiere desviar la atención que incluso ya han hablado de privatizar el agua y pues nosotros no queremos eso, no queremos sionistas manejando nuestras aguas.”  

A pesar del enojo, la ciudadanía expresaba sentirse conmovida de ver a miles de personas reunidas por una causa en común: para exigir el derecho al agua limpia, al unísono se escuchaban consignas como  “El que no brinque es Lemus, el que no brinque es Lemus” , “señor, señora, no sea indiferente, usted también se baña con la caca de la gente”, “queremos agua limpia”, entre otras. 

Los primeros contingentes llegaron a Casa Jalisco, en busca de diálogo con las autoridades estatales, no obstante mientras iban acercándose al lugar se percataron de que la casa estaba rodeada por vallas y con presencia de la fuerza policial estatal, aún con esto los ánimos se mantenían para continuar con la marcha de manera pacífica. 

Para este momento, la movilización ya tenía un registro estimado de más de 8 mil asistentes, cuando los primeros contingentes estaban llegando a Casa Jalisco, había detrás más de 10 calles con personas que marcharon ese día para exigir agua limpia. Por su parte las colectivas ciudadanas reportan que había cerca de 15 mil personas en la movilización. 

La policía estatal se mantenía conteniendo las vallas para que nadie pudiera acercarse, mientras un grupo de ciudadanos quitaron las vallas que mantenían bloqueado el lugar; después un grupo de antimotines se hizo presente para intimidar a los manifestantes. La ciudadanía realizaba consignas como “queremos agua, no violencia”, gritando en frente de los antimotines, aunque los manifestantes lograron quitar las vallas para poder acercarse, los antimotines empezaron a agredir a las personas. 

Ahora la marcha ya no solo era para denunciar la crisis sanitaria que se vive en el AMG, sino repeler la represión que estaban ejerciendo las autoridades ante las personas participantes, lo anterior en contraste con lo dicho por el gobernador Pablo Lemus Navarro quien expresó en sus redes sociales, a través de un video que los ciudadanos podrían marchar con tranquilidad, sin ningún miedo. 

Cerca de la 1 de la tarde, los antimotines se replegaban para no permitir a las personas acercarse a Casa Jalisco, les gritaban “traidores de clase”, algunos policías de manera arbitraria respondieron con agresiones, situaciones que quedaron documentadas por periodistas y grabadas en los dispositivos de las personas asistentes. 

Minutos después, bomberos de la Unidad Estatal de Protección Civil, lanzaron agua limpia hacia manifestantes quienes por un momento, resistieron y disfrutaron de ser mojados, pero fue momentáneo. Después de eso la policía estatal empezó a lanzar gas lacrimógeno alcanzando a quienes estaban cerca del lugar, muchas personas empezaron a verse irritadas, sentían que no podían respirar y pedían que les echaran agua para disminuir los efectos del gas. 

Entre las personas afectadas estaban infancias y personas de la tercera edad, quienes ese día marcharon por un derecho humano, después se dio a conocer la desaparición de algunas personas durante la manifestación, al principio se había registrado 12 personas, pero el número empezó a aumentar, llegaron a 20 personas y después 33, la cifra final de colectivas y familias fue de más de 50 personas detenidas. 

Al propósito de la marcha ahora se sumaba la exigencia de la liberación inmediata y con vida de más de 50 personas detenidas, en redes sociales la información e imágenes no se hicieron esperar y ya circulaban las evidencias del uso de la fuerza policial para agredir a civiles que acudieron a la movilización. 

Cerca de las 3 de la tarde, personas no identificadas salieron de casa Jalisco dialogar con familiares de personas detenidas, sin que se llegara a un acuerdo de liberación inmediata; esto provocó que la tensión aumentara, la lluvia comenzaba a hacerse presente y las personas que se mantenían en el espacio sugerían otras acciones de presión para que liberaran a las personas retenidas por la policía estatal; mientras esto sucedía ya circulaba en redes sociales un video de un camión de la dependencia de seguridad con las personas detenidas, que se dirigía a la Fiscalía Estatal. 

Al dar a conocer este hecho, algunas personas se dirigieron a las oficinas de la Fiscalía Estatal para exigir la liberación de las personas detenidas, esto se volvió un campamento para acompañar a las familias de los detenidos, así como un espacio para la organización jurídica y mediática, con el objetivo de respaldar la inocencia los detenidos.

Luego de pasar la noche en el campamento, el lunes 12 de octubre por la mañana los familiares y amigos que ahí se encontraban mencionaron que no les permitieron tener contacto con los detenidos, así como tampoco establecer contacto con sus abogados. Hasta la tarde de este día mantenían en la fiscalía a 7 personas detenidas e incomunicadas;

 El martes 13 de octubre les informan que serían trasladadas a Puente Grande, situación que movilizó a los familiares, colectivos y equipo jurídico que les acompañó en todo momento. Sus nombres: Alexis Daniel Guzmán Ríos, Iván Octavio Salazar Reynoso, Juan Darío Muñoz Nava, Samuel Morales Navarro, Teodoro Jesús Torres Valdez. Israel Rosas Flores y David Isaac Álvarez Hernández. 

El Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo AC (CEPAD) estuvo en todo momento acompañando este proceso a fin de evitar que se obstaculizara el ejercicio efectivo de los derechos de las víctimas de detención arbitraria. Así, este martes 13 de octubre quedaron en libertad las 7 personas que llegaron a Puente Grande para ponerlos a disposición de un juez, cabe destacar que ahora tendrán que desahogar audiencias y tienen una carpeta de investigación abierta.

Mientras los detenidos llegaban a Puente Grande, en diferentes centros universitarios de la UdeG se llevaban a cabo protestas en apoyo a la exigencia de liberación de los mencionados, también afuera de Palacio de Gobierno en el centro de Guadalajara, así como afuera de los juzgados del mismo centro penitenciario a donde los trasladaron. Sumado a esto, diferentes voces de personajes de la política nacional se posicionaron para exigir al gobernador Pablo Lemus que asuma su responsabilidad sobre las represiones policiales durante la Mega Marcha por el Agua Limpia. 

Aunque Pablo Lemus emitió un comunicado la tarde del martes 13 de octubre en sus redes sociales, en el que dice que hay que “saber reconocer y corregir” sobre los errores que se cometieron el pasado domingo 11 de octubre, está pendiente resarcir el daño, así como dejar libres de cualquier investigación a las víctimas de detención arbitraria. También dice que ha solicitado una investigación acompañada de la Comisión Estatal de Derechos Humanos sobre estos hechos. 

Ahora la ciudadanía convoca a una Mega Marcha II para exigir evitar la privatización del agua y revocación del mandato del gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, esta marcha se llevará a cabo el próximo domingo 18 de octubre a las 11 de la mañana, saliendo del Parque Rojo al Palacio de Gobierno. 

Yohan Rodríguez Saldaña 

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