Barbara Strozzi: La Voz del Barroco Veneciano
Barbara Strozzi (1619-1677) fue una destacada compositora y virtuosa cantante italiana del periodo barroco. En una época donde las mujeres apenas publicaban música, ella logró imprimir más volúmenes de música vocal profana que cualquier otro compositor de su tiempo.
Bautizada el 6 de agosto de 1919 en Venecia, Barbara Strozzi creció en el corazón cultural del Mediterráneo. Fue hija de Isabella Garzoni y, muy probablemente, del influyente poeta y libretista Giulio Strozzi, quien la reconoció y adoptó afectivamente. En la casa de su padre confluían las mentes más brillantes de la literatura y la música, lo que le otorgó a Barbara un acceso privilegiado al arte que estaba vedado para la gran mayoría de las mujeres de su siglo.
Giulio no solo potenció su talento natural para el canto, sino que se encargó de que recibiera clases formales de composición de la mano del célebre maestro Francesco Cavalli. A los quince años, Barbara ya era aclamada en los círculos intelectuales venecianos como una intérprete superdotada.
La vida pública de Barbara giró en torno a las academias literarias y musicales de la época. Participó activamente en la Accademia degli Incogniti y llegó a presidir la Accademia degli Unisoni, una sección enfocada en debates y ejecuciones musicales que operaba desde su propio hogar.
En estos espacios, Barbara no solo demostraba su destreza vocal e instrumental, sino que debatía de igual a igual con hombres instruidos sobre temas complejos, como el poder del arte frente a las emociones humanas.
A diferencia de otros compositores de su era que dependían de los mecenazgos eclesiásticos o cortesanos fijos, Strozzi construyó una carrera editorial independiente. Entre 1644 y 1664 publicó ocho colecciones magistrales bajo su propio nombre, algo insólito que evitó el uso de seudónimos masculinos.
- Cantatas y arias: Su repertorio se especializó en la voz solista (principalmente soprano) acompañada por bajo continuo.
- Profundidad dramática: Sus partituras alternaban de manera fluida entre recitativos, pasajes de tipo arioso y arias con ritmos vivaces, reflejando con precisión quirúrgica el dolor, los celos y los delirios del amor no correspondido.
- Única incursión sacra: Publicó un volumen de música espiritual, los Sacri musicali affetti (1655), dedicados a la archiduquesa Ana de Médici.
Nunca se casó, pero tuvo cuatro hijos con el noble Giovanni Paolo Vidman, un apoyo importante en su vida personal. Su independencia feroz, combinada con el hecho de ser una mujer libre y expuesta en el ojo público, desató envidias y libelos anónimos que intentaron difamarla tildándola de cortesana.
Sin embargo, la historia ha reivindicado su figura: Barbara Strozzi no fue un producto del azar, sino una genio musical del Barroco cuya obra desafió los límites impuestos a su género.
Che si può fare
Che si può fare («¿Qué se puede hacer?») es la obra más célebre e icónica de Barbara Strozzi, publicada en 1664 como parte de su Opus 8 (Arie a voce sola). Es una de las joyas indiscutibles del repertorio vocal barroco, clasificada musicalmente dentro del género del lamento. Es una pieza que ha sido grabada por diversos artistas y puedes escuchar en las plataformas digitales, a continuanción te compartimos la letra traducida al español.
¿Qué se puede hacer?
Las estrellas rebeldes
No muestran piedad.
Si el cielo no concede
Ni un ápice de paz a mi sufrimiento,
¿Qué se puede hacer?
¿Qué se puede decir?
Las desgracias caen sobre mí
Constantemente desde las estrellas;
Porque el amor traicionero
Niega un instante de tregua a mi tormento;
¿Qué se puede decir?
Tal es el camino del destino cruel y la fatalidad tiránica:
Condena al inocente;
Así, el oro más puro
De la constancia y la fe —¡ay!— debe
Ser refinado eternamente por el fuego del sufrimiento.
Sí, sí, estoy condenado a sufrir;
Sí, debo suspirar,
Debo respirar con angustia.
En medio de amargas penas, el cielo niega mi destino
El momento de la muerte
Para poner fin a mi vida.
¡Oh, espíritus malditos!
Encontrad la dicha en esto,
Mientras cada Furia maligna
Solo busca atormentar mi alma.
Si las Furias de Dis
Han desaparecido,
Y pasáis vuestros días
En el eterno Elíseo, yo moraré en las profundidades del Infierno.
Tal es el destino de quien
Sigue los pasos de los ciegos:
Al final, cae en la ruina.



